Búsqueda
Apareces cuando alguien escribe lo que vendes. Es la campaña con la que se arranca casi siempre, porque la intención ya está ahí.
Más de $2 millones de pesos administrados en Google Ads. Las campañas se montan en tu cuenta, con tu tarjeta, y el historial se queda contigo.
La cuenta más cara que hemos visto no era la que pagaba de más por clic: era la que mandaba a todo el mundo a una página que no decía el precio, no tenía botón y tardaba seis segundos en abrir. Ese presupuesto se quema completo antes de llegar a nadie.
Por eso lo primero que revisamos es a dónde va a caer la gente. Si la página no está lista, te lo decimos antes de que gastes: preferimos arreglarla y encender un mes después que cobrarte una administración que ya sabemos que no va a rendir.
Búsqueda es el dinero que mejor rinde porque la intención ya existe: la persona escribió lo que quiere. No hay que convencerla de que lo necesita, solo aparecer.
En una agencia grande tu cuenta la revisa quien lleva otras treinta, casi siempre alguien que apenas está aprendiendo, y el reporte lo arma un sistema. Aquí la revisa la misma persona que la montó, cada semana, y por eso no tomamos muchas cuentas a la vez.
El trabajo es mensual porque la parte que sirve es mensual: recortar términos de búsqueda que no debían entrar, apagar anuncios que solo suenan bien, mover presupuesto a lo que ya demostró. Una campaña montada y abandonada rinde el primer mes y se degrada el resto del año.
No publicamos tarifa porque el precio sale del presupuesto que vas a mover y de cuántas campañas lleva la cuenta. Se cotiza por proyecto, y el número te llega en el primer mensaje sin llamada previa.
Apareces cuando alguien escribe lo que vendes. Es la campaña con la que se arranca casi siempre, porque la intención ya está ahí.
Para el que ya visitó tu sitio y no escribió. Es el público que menos cuesta recuperar y el que casi nadie trabaja.
Si tienes catálogo, tu producto con foto y precio directo en los resultados. Requiere que el catálogo esté bien armado antes.
Cuando ya hay datos suficientes para que valga la pena. Encenderla el primer mes, sin historial, es regalarle el presupuesto al algoritmo.
Para que aparezcas en Maps cuando alguien busca cerca. Se apoya en tu ficha de Google, no la sustituye.
Conversiones y etiquetas verificadas antes de la primera campaña. Sin eso, cualquier reporte es una historia sin manera de comprobarla.
Antes de encender nada. Si la página no está lista para recibir tráfico pagado, se arregla primero. Es la diferencia entre invertir y quemar.
Tu Google Ads, con tu tarjeta y tus permisos. El historial de la cuenta es un activo que se aprecia con el tiempo, y tiene que ser tuyo.
Conversiones bien definidas y etiquetas verificadas antes de la primera campaña.
Aquí está el trabajo real y es donde casi nadie vuelve. Términos de búsqueda que no debían entrar, anuncios que solo suenan bien. Cada recorte le devuelve presupuesto a lo que sí jala.
Cuánto entró, cuánto costó cada contacto y qué se cambió este mes. En pesos, no en impresiones.
¿Tu público está más en redes que en el buscador? Entonces te toca anuncios en Meta. Y si lo que quieres es que te vean en video, anunciarte en YouTube. Y si lo que hay que arreglar es la página, empieza por páginas web.
Esta página llegó hasta ti sin un peso de anuncios. La trajo el contenido, que es la otra mitad del oficio y la que casi ninguna agencia practica en su propia casa.
Administramos presupuesto de empresas que ya tienen por qué invertirlo, y con dinero ajeno el criterio se aprieta más que con el propio. Si lo tuyo es que primero te encuentren sin pagar, dilo y armamos eso; si lo que necesitas es volumen ya, para eso está la pauta. Casi siempre la respuesta correcta es en ese orden.
Si el trabajo no cumple tus expectativas, te devolvemos tu dinero.
Sin discutirlo y sin pedirte que expliques por qué. Lo decimos porque podemos sostenerlo: lo que invertimos en un proyecto es tiempo, y preferimos perderlo antes que entregarte algo que no te convence.
Si no cumplimos el plazo comprometido, te devolvemos tu dinero.
Tenemos experiencia con trabajos urgentes: por eso comprometemos una página en 24 horas. El reloj arranca cuando llega tu información completa, y eso queda por escrito antes de que pagues, para que la fecha sea de los dos.
Depende del presupuesto que vas a mover y de cuántas campañas lleva: no es lo mismo una campaña local de búsqueda que una cuenta con catálogo, remarketing y varias plazas. Lo que sí te decimos de entrada es que si tu presupuesto es chico, te conviene más arreglar la página antes que anunciarla.
Si tienes tiempo de revisar la cuenta cada semana, hazlo tú: la plataforma no es un misterio. Lo que se paga aquí no es el montaje, es el recorte semanal —los términos de búsqueda que se colaron, los anuncios que no rinden, el presupuesto que hay que mover— y el criterio de saber cuándo apagar algo. Esa parte es la que casi nadie sostiene, y es donde se va o se salva el dinero.
La cifra correcta depende de tu giro y de tu zona, pero el criterio es el mismo siempre: necesitas suficiente para juntar datos antes de que se acabe el mes. Con presupuestos muy chicos no aprendes nada, solo gastas despacio. En el primer mensaje te decimos si tu número alcanza o si conviene esperar.
Búsqueda para quien ya está buscando lo que vendes, que es donde el peso rinde más. Remarketing para quien te visitó y no escribió. Y cuando aplica, campañas de máximo rendimiento y de Shopping si tienes catálogo. Lo que no hacemos es encender todo a la vez el primer mes: eso reparte el presupuesto donde todavía no sabes si funciona.
Los primeros clics, el mismo día que enciende. Los primeros datos útiles, en una o dos semanas. Las campañas que ya valen la pena, después de recortar lo que no funcionó, que es la parte que casi nadie hace. Ese recorte semanal es el trabajo real.
Compran tiempo mientras el SEO se construye. El anuncio deja de existir el día que dejas de pagarlo; una página bien posicionada sigue trayendo gente cuando la pauta se apaga. Lo sensato casi siempre es prender anuncios para no quedarte sin ventas mientras el contenido madura.
A ti. Las campañas se montan en tu propia cuenta de Google Ads, con tu tarjeta y tus permisos, y nosotros entramos como administradores. Si un día dejamos de trabajar juntos, te quedas con el historial completo, que es lo que hace que la cuenta rinda mejor con el tiempo.
Con eso te decimos si el presupuesto alcanza, qué se puede esperar y qué habría que arreglar antes. Si no alcanza, te lo decimos en el primer mensaje.
Recibimos una cantidad limitada de cuentas porque las revisamos a mano cada semana. No manejamos cuentas en piloto automático.
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