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Yo hago tu página webCDMX · Edomex
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Que tu negocio conteste, cotice y agende sin ti

Agentes de WhatsApp, cotizadores en línea y flujos que hacen lo que hoy haces tú a mano. Conectados a las herramientas que ya usas.

El cuello de botella eres tú, y no por flojo

En casi todos los negocios chicos hay una persona por la que pasa todo: la que sabe los precios, la que arma la cotización, la que contesta si hay existencia. Mientras esa persona está en una junta, el negocio no responde.

No es un problema de esfuerzo. Es que veinte conversaciones al día por diez minutos cada una son tres horas contestando lo mismo, y esas tres horas salen del trabajo que sí necesita tu criterio.

Automatizar no es quitar gente. Es dejar de ser el puente entre WhatsApp y tu lista de precios.

Lo que sí vale la pena automatizar

Agente de WhatsApp

Contesta precios, tiempos, zonas de entrega y disponibilidad con tu información. Califica, agenda, y cuando algo se sale de su terreno te lo pasa diciendo qué le preguntaron.

Cotizador en línea

Tu cliente arma lo que necesita y ve su precio en pantalla. Dejas de perder ventas por tardarte, y el que te escribe ya sabe cuánto cuesta.

Captura de pedidos

Lo que llega por WhatsApp o por la web cae solo en tu hoja, con folio y fecha. Se acaba el copiar y pegar, y con él los errores de dedo.

Seguimiento que no se olvida

La cotización que va a vencer, el cliente que no contestó, el que pidió que le hablaras el martes. El recordatorio sale solo.

Reportes

Cuántos entraron, de dónde vinieron, cuántos cerraron y en cuánto. En tu correo el lunes, sin que nadie arme nada.

Documentos repetidos

Cotizaciones, órdenes y fichas generadas desde los mismos datos, con el formato de siempre y sin volver a teclearlos.

Cómo lo armamos

  1. Vemos qué te quita más tiempo

    No lo que suena moderno: lo que te está costando horas esta semana. De ahí sale el orden.

  2. Se arma con tu información

    Tus precios, tus tiempos, tus zonas. Un agente que no tiene tus datos inventa, y eso es peor que no tener nada.

  3. Se prueba antes de encender

    Con conversaciones reales tuyas, de las que ya tuviste. Tú ves qué contesta y corriges con nosotros antes de que le hable a un cliente.

  4. Se mide y se ajusta

    Las primeras semanas aparecen preguntas que nadie anticipó. Ese ajuste es parte del trabajo, no un extra.

Con qué se conecta

  • WhatsApp, que es donde te escriben
  • Google Sheets y Drive
  • Tu correo y tu calendario
  • Tu página web, si el cotizador vive ahí
  • Tu sistema de facturación o tu ERP, si ya tienes uno

Estos sistemas los construimos y los operamos nosotros, todos los días, en negocios de acero y materiales de construcción. Cuando te decimos que un cotizador te ahorra horas es porque ya contamos las nuestras.

Lo que te garantizo por escrito

Garantía de resultado

Si el trabajo no cumple tus expectativas, te devolvemos tu dinero.

Sin discutirlo y sin pedirte que expliques por qué. Lo decimos porque podemos sostenerlo: lo que invertimos en un proyecto es tiempo, y preferimos perderlo antes que entregarte algo que no te convence.

Garantía de tiempo

Si no cumplimos el plazo comprometido, te devolvemos tu dinero.

Tenemos experiencia con trabajos urgentes: por eso comprometemos una página en 24 horas. El reloj arranca cuando llega tu información completa, y eso queda por escrito antes de que pagues, para que la fecha sea de los dos.

Preguntas frecuentes

¿Qué se puede automatizar en un negocio chico?

Lo que haces igual todos los días. Contestar cuánto cuesta y si hay existencia. Armar una cotización con la misma lista de precios. Pasar los datos de un pedido a una hoja. Recordarle al cliente que su cotización vence. Mandar el reporte del lunes. Ninguna de esas necesita tu criterio: necesitan que alguien las haga rápido y sin equivocarse.

¿La IA va a contestar cualquier cosa que le pregunten?

No, y ese es justo el trabajo. Un agente suelto inventa; uno bien armado responde solo con tu información —tus precios, tus tiempos, tus zonas— y cuando algo se sale de ahí, lo pasa contigo diciendo exactamente qué le preguntaron. Se prueba con conversaciones reales antes de encenderlo, y tú ves lo que contesta.

¿Se conecta con lo que ya uso?

Sí, y es lo normal: WhatsApp, Google Sheets, correo, tu calendario, tu sistema de facturación. La idea no es que cambies de herramientas, es que dejen de necesitar que tú seas el puente entre una y otra.

¿Cuánto cuesta?

Se cotiza, porque el rango es demasiado ancho para que una cifra signifique algo. Un agente que contesta seis preguntas de un taller y uno que cotiza con listas de precio por volumen, por zona y por acabado llevan el mismo nombre y son trabajos muy distintos. En el primer mensaje te decimos el tuyo.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

Un agente de WhatsApp con las preguntas frecuentes de tu negocio suele estar contestando en una o dos semanas. Un cotizador con reglas de precio se va a más, según cuántas variables muevan tu precio. Lo que siempre hacemos primero es la parte que más tiempo te quita, para que empiece a pagarse antes de estar completo.

¿Y si contesta algo mal?

Ves todas las conversaciones y lo corriges con nosotros. Las primeras semanas es normal ajustar: aparecen preguntas que nadie había anticipado. Por eso arranca cubriendo lo que ya sabes que te preguntan, no todo el universo posible.

Dinos qué haces veinte veces al día

Con eso te decimos qué se puede automatizar, en qué orden y qué cuesta. Si lo tuyo se resuelve con algo más chico que un agente, también te lo decimos.

Construimos cada proyecto, así que la agenda es corta y las fechas se apartan en el orden en que llegan.

Cotiza tu proyecto

Elige el servicio y se despliega qué incluye, en cuánto tiempo y qué cuesta.

Te contestamos hoy mismo. Usamos tus datos únicamente para responder esta solicitud: no entran a ninguna lista ni se comparten. Aviso de privacidad.

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