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Yo hago tu página webCDMX · Edomex

Blog · 6 de septiembre de 2026

Por qué te cotizan la misma página web a precios tan distintos

Pediste tres cotizaciones para el mismo proyecto y te llegaron tres números que no se parecen en nada. Antes de pensar que alguien está abusando: lo más probable es que ninguna de las tres esté cotizando el mismo trabajo.

La respuesta corta

"Página web" no es un producto. Es una categoría, del tamaño de "vehículo". Dentro caben cosas que se parecen entre sí igual que se parecen una motoneta y un tráiler, y las dos son vehículos.

La segunda razón es más incómoda: casi toda cotización pone precio a una sola de las cuatro cosas que vas a pagar. La diferencia entre dos números suele ser que uno incluye las otras tres y el otro te las va a cobrar después, o te va a dejar resolverlas solo.

Los cuatro costos de una página web

Toda página, sin excepción, tiene estos cuatro. Si tu cotización solo menciona el primero, no está mal hecha: está incompleta, y la diferencia la vas a pagar tú.

  1. Lo que se construye una vez

    El diseño, la programación, el armado. Es lo único que casi todas las cotizaciones traen desglosado, y es donde se concentra la discusión. También es el único de los cuatro que se paga una sola vez.

  2. Lo que se renta cada año

    El dominio, el hosting y el correo con tu nombre. Son tres rentas distintas, corren en calendarios distintos y se vencen sin avisar. Muchas cotizaciones las incluyen el primer año, que es justo el año en el que no te enteras de que existen.

  3. Lo que hay que producir

    Textos, fotos, video. Si ya tienes material, esto no cuesta. Si no, alguien lo tiene que hacer, y esa persona cobra. Aquí es donde dos cotizaciones se separan más: una asume que tú entregas todo y la otra asume que ellos lo producen.

    Si tu negocio tiene un espacio físico que vender —una nave, una bodega, un local, un showroom— aquí entra también la decisión de si se graba. Un recorrido virtual 360 hace que el prospecto entre antes de pedir cita, y cambia lo que la página puede lograr sola.

  4. Lo que cuesta tenerla viva

    Cambiar un precio, subir dos fotos, que alguien la respalde, que alguien conteste cuando algo truene a las nueve de la noche. Este costo existe aunque nadie lo escriba. La única pregunta es si lo pagas con un plan mensual o con la tarde que pierdes buscando a quien te la hizo.

La prueba de los tres años

Es la manera más rápida de comparar dos cotizaciones y no necesitas saber nada técnico. Toma las dos y súmales el segundo y el tercer año.

A la de menor precio, agrégale lo que va a costar renovar dominio, hosting y correo cuando termine el primer año. Súmale lo que cobra por cambio, si es que lo dice. Y si no dice qué pasa cuando algo falla, ese renglón todavía no tiene número, que es peor que tenerlo alto.

A la de mayor precio, réstale lo que ya trae incluido. Casi siempre encoge.

Al final de ese ejercicio las dos cifras se acercan mucho más de lo que se veían el primer día. Cuando no se acercan, ya sabes cuál de las dos estaba cobrando de más, y esta vez lo sabes con un número, no con una corazonada.

La cotización cara de verdad es la que se vuelve a hacer

Es el costo que no aparece en ninguna hoja, y es el que más veces hemos visto de cerca. Una página construida sin estructura para que Google la lea no aparece por lo que vendes, así que sigues dependiendo de que te recomienden. Una que abre lenta pierde a la mitad de la gente que entra desde el celular. Y una hecha con accesos que no son tuyos deja de ser tuya el día que no localizas a quien la hizo.

Ninguna de esas tres se arregla con un ajuste. Se arregla rehaciéndola, y ahí ya pagaste dos veces. Es la razón por la que existe nuestra página de actualización de páginas web: la mayoría de quien llega ahí no quería un sitio nuevo, quería que el que pagó siguiera sirviendo.

Si vas a preguntar una sola cosa antes de firmar, que sea a nombre de quién quedan el dominio y el hosting. Si no es el tuyo, no es tuya la página, por bonita que haya salido.

Cómo comparar sin ser técnico

Pide que las dos cotizaciones se escriban con las mismas cuatro líneas, las de arriba. No hace falta que cambien el precio: solo que digan qué parte de cada línea está adentro.

Quien construye lo que cotiza lo contesta en el mismo día, porque lo tiene claro. Quien no, va a pedir una llamada para explicártelo. Esa diferencia de respuesta ya te dijo algo, y todavía no has pagado nada.

Cuando quieras ver el criterio completo con nuestros números publicados, está en cuánto cuesta una página web en México. Y si prefieres saltarte todo esto, mándanos el proyecto y te llega el número con la fecha en el primer mensaje.

Este texto sale de leer cotizaciones ajenas junto a clientes de la Ciudad de México, Naucalpan y el Estado de México que llegaron con dos hojas en la mano sin saber cuál creer.

Preguntas frecuentes

¿Entonces la cotización más baja siempre sale mal?

No. Sale mal cuando cobra menos porque incluye menos y eso no está escrito. Si las dos cotizaciones dicen las mismas cuatro líneas y una cuesta menos, esa es la buena y hay que tomarla.

¿Por qué a mí me cotizaron distinto que a un conocido con el mismo negocio?

Porque el precio sale del alcance, y el alcance sale de lo que contaste. Dos talleres del mismo tamaño reciben números distintos si uno pidió una página y el otro pidió catálogo por refacción. Es la razón por la que damos el número hasta ver el proyecto, y no antes.

¿Cuánto debería durar una página web antes de rehacerla?

Si está bien construida, entre cinco y ocho años cambiándole contenido y no estructura. Lo que la mata antes casi nunca es el diseño: es quedarse sin quien le dé mantenimiento. Por eso importa a nombre de quién quedan el dominio y el hosting.

¿Puedo pedir que me coticen solo una parte?

Sí, y a veces es lo correcto. Se puede arrancar con una página que venda y dejar el catálogo para después, siempre que la primera se construya sabiendo que va a crecer. Rehacer desde cero para agregar lo segundo es lo que se quiere evitar.

Mándanos el proyecto y te llega el número

Con lo que quieres resolver te contestamos hoy mismo con el precio, la fecha de entrega y qué necesitamos de ti. Sin llamada previa.

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